La Banda Municipal Eduardo Caba

31 de Marzo de 2006
Por: Javier Escalier Orihuela

Eduardo Caba fue un boliviano notable, que como músico, formado en Bolivia y Madrid, España, impulsó la interpretación de música en nuestro medio con instrumentos nativos, combinando técnicas sonoras y armónicas del impresionismo con la temática folklórica, según se puede notar en su biografía.

un músico que impulsó la creación del conjunto inspirado en el amor que sentía por los instrumentos de viento y percusión un músico que impulsó la creación del conjunto inspirado en el amor que sentía por los instrumentos de viento y percusiónEn su honor la banda municipal de la ciudad de La Paz lleva su nombre, Banda de música Eduardo Caba, que desde su fundación en 1948, se ha convertido en parte indisoluble de nuestra ciudad.

Esta banda de música, en sus albores, se dedicó a revalorizar la música popular paceña, todavía cuando el folklore no era difundido en ciertos lugares. Ya en la década de los 70’s, por ejemplo, entonó esos aires nativos junto al conjunto liderado por el conocido músico Freddy Suazo, del grupo “Los Payas”, presentándose en el Teatro Municipal y otros espacios mas populares entonando sayas, kullawadas y morenadas, hecho que posteriormente y luego de más de tres décadas lo volvería a hacer el popular cantante Luís Rico en una gira que abarcó a importantes teatros de Bolivia, así como de Chile.

Representativa como es, esta banda se ha encargado durante más de cinco décadas de preceder oficialmente casi todas las festividades y desfiles importantes, como la Entrada del Carnaval paceño, vestidos de pepinos; la Procesión del Santo Sepulcro; la Fastuosa Entrada del Gran Poder y cuanta actividad cívica ingresa al centro paceño.

La Banda Municipal Eduardo Caba se había convertido en una especie de Patrimonio Vivo de los paceños, testigo de la evolución de nuestra ciudad, que con sólo su presencia daba un realce protocolar a cualquier acto, constituyéndose en la carta de presentación de la Alcaldía paceña, grabando varios discos con marchas y música clásica y nacional, viajando por dentro y fuera del país y contando cada vez con mayor prestigio.

En algún momento la “Eduardo Caba” llegó a ser la más importante banda de música de Bolivia, con más de setenta componentes, formados en bandas militares y policiales, lo que despertó una especie de competencia que motivó a las demás a fortalecerse.

Desde ese entonces las bandas de guerra se convirtieron en un espectáculo aparte, contando con ágiles e imponentes “guaripoleros”, de la talla del conocido músico Alfonso Zabala y otros. Hoy muy influenciadas por la época de oro y resurgimiento del folklore boliviano y sus danzas, especialmente de Morenada, todas cuentan con una impresionante y llamativa “batería” que ingresa a la cabeza de cada grupo, conformada por bombos, tambores y platillos.

Desde entonces, “mucha agua ha corrido bajo el puente” y hoy en día esta emblemática banda se debate entre la incertidumbre y el olvido. Lamentablemente nuestra querida banda municipal se ha quedado en el tiempo, de ahí que no ha pasado desapercibida su ausencia en los festejos del Día del Mar, tanto en el traslado de los Restos del Héroe de Calama, como al día siguiente.

Un lapidario informe del Concejo Municipal paceño da cuenta del estado en que se encuentra esta otrora importante institución, de la que tan sólo quedan 20 músicos que no tienen los instrumentos musicales adecuados, ni uniformes nuevos, ni vehículo que los traslade a los diversos eventos.

Una mala administración de sus recursos ha hecho que se hayan esfumado los “ítems”, que se fueron perdiendo cada vez que alguno de sus integrantes se retiraba o fallecía. Al parecer los componentes que quedan se desenvuelven gracias a contratos anuales que son renovados cada tiempo, luego de una serie de papeleos burocráticos.

Una solución que podría tomar la Municipalidad de La Paz es la creación de más “ítems”, proporcionando además un valor agregado a su estructura, convirtiéndola en una “Escuela Municipal de Música”, semillera de intérpretes profesionales, como promueven los municipios de El Alto y Sica Sica.

Ojalá que esta institución paceña no se convierta con el tiempo en tan sólo el apoyo musical del Alcalde para la entrega de obras, sino en un verdadero patrimonio de los paceños que se resisten a verla desaparecer.

* Javier Escalier Orihuela es Miembro del Consejo Ciudadano de Cultura de la ciudad de La Paz

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