Por la ruta de la fe

Lienzo restaurado de la Imagen del Señor Jesús del Gran Poder

16 de Junio de 2006
Por: Javier Escalier Orihuela

La pasada semana los paceños estuvimos de fiesta. Desde tempranas horas la venerada Imagen de Nuestro Señor Jesús del Gran Poder recibió, con la franqueza que simbolizan sus brazos abiertos, el homenaje de miles de folkloristas y espectadores, en la que representa la máxima expresión folklórica de ésta ciudad, la “Entrada” que se realiza en su honor.

La imponente ruta de la fe, que convoca a danzarines llegados de todos los puntos de ésta ciudad y el mundo, inició su caravana desde primeras horas de la mañana, cruzando por el corazón de nuestra ciudad hasta llegar a inmediaciones del Parque “de los monos”, luego de haber cumplido aproximadamente dos horas y media continuas de baile.

Caporales, wacas y kullawas demostraron sus mejores pasos y las mejores galas, junto a la reina de las danzas: la Morenada, que estrenó dos nuevas fraternidades, entre las que se encuentra la Señorial Illimani, quien junto a Catedráticos, Fanáticos, Intocables y otras Morenadas de peso, nos demostraron el verdadero Poder que tiene el Gran Poder.

Y es que el folklore y sus danzas tradicionales están, gracias a sus actores principales, en su auge y son las nuevas generaciones quienes le están dando un nuevo rostro y personalidad.

Si bien es cierto que años atrás, la Fiesta del Gran Poder estaba reservada a una generación adulta, generalmente ligada al comercio y la juventud aparecía indiferente, aquello ha dejado de ser así y ahora es interpretada y defendida con gran orgullo por miles de jóvenes.

Demás está decir que el movimiento socio económico que mueve la Fiesta durante los 365 días del año, significa ingresos para miles de familias de artesanos, entre mascareros, bordadores, zapateros, joyeros y otros, constituyéndose en una verdadera ventana promocional para las bandas de música que participan en la Entrada, de esta fecha dependen sus contratos para todo el año; y no solo eso, también se beneficia el dueño de casa que alquila su baño, la vendedora de cerveza, de mixtura, de petardos y hasta el heladero.

En el olvido quedaron los jalones, desalojos y desarmados de tarimas, producto del enfrentamiento que protagonizaron algunos dirigentes y autoridades en “contra” de los folkloristas, a quienes se impidió con saña desarrollar las tradicionales primeras recepciones sociales en las calles cercanas al popular barrio de Chijini.

“El Gran Poder debe bailar con más orden”, “Ya se pone orden en los ensayos” o “La subalcaldía del macrodistrito Max Paredes y vecinos del Gran Poder lograron que los bailarines accedan a ensayar en locales cerrados y no en las calles”, titulaba la prensa, desinformada a propósito con el objetivo de promocionar la imagen de algunos dirigentes caducos o levantar el perfil de autoridades que le echaban la culpa al “Gran Poder”, por la falta de seguridad ciudadana que sufre la zona, cuando la verdad es que no existe un verdadero plan que evite tal problema.

Este Gran Poder 2006 nos hemos dado cuenta que no se trata sólo de “bachear” y repintar las calles para cobrar el “sentaje”, cada que se acerca una fecha importante, (dentro del calendario de “cosas importantes” que a los paceños nos interesa celebrar), sino que ya es tiempo que las autoridades que tienen que ver con la defensa y promoción de este tipo de manifestaciones culturales encaren con mayor responsabilidad la organización de un espectáculo como la Fastuosa Entrada del Gran Poder.

Se precisa con urgencia una política cultural de fortalecimiento a nuestras estas manifestaciones culturales, promocionándolas (con bastante anticipación), considerando el flujo turístico e ingresos que genera la Fiesta principalmente para la ciudad de La Paz, evitando aquellas campañas que sólo consiguen maltratar y desalentar al folklorista.

Es evidente también que se necesitan campañas más contundentes para evitar el deterioro del ornato público, además de servicios básicos como basureros, los mingitorios prometidos y otros.

El resguardo policial debe proteger, tanto al ciudadano como al folklorista y no sólo en inmediaciones del Palco, así como tampoco debe hacérselo para el día de la Entrada, sino durante la Diana, hasta llegar a la Procesión de Nuestro Señor el día Domingo 18 de Junio.

Pero todo ha pasado y aquellos dirigentes vecinales y autoridades que nos han hostigado durante el año, aparecieron nomás impávidos, encabezando en primera fila la Fastuosa Entrada; sin que esto sea malo, sino parte de la Fiesta, porque tengan por seguro que pasado el Gran Poder 2006, volverán a la carga con quien sabe qué exigencias más, porque así es su naturaleza.

Javier Escalier Orihuela es Miembro del Consejo Ciudadano de Cultura de la ciudad de La Paz

No hay comentarios: