El Achachi Saltarín

Simón Chacón recibe una distinción de parte de la Morenada Comercial Eloy Salmón

Don Simón, guiando la tropa de Morenos de la Eloy Salmón

30 de Marzo de 2007

Por: Javier Escalier Orihuela

Achachi (término aymara), quiere decir viejo o persona de mucha edad, sin embargo no en el tono despectivo con que se refiere uno a lo obsoleto, arcaico o anticuado; sino a quien, por contar con mayor experiencia, sensatez y juicio, puede dirigir a un determinado grupo. En el caso de la Morenada, Achachi es quien guía o comanda a la tropa de Morenos.

El Achachi se distingue por llevar el mando de la Morenada, representado por el "chicote". Su careta no es de Moreno, sino más bien de un viejito rubio español con exagerados rasgos, prolongadas patillas y largas barbas hechas con cola de toro; viste una especie de "frac" o abrigo-levita, con bordados en hilos metálicos; no usa pollerín, sino un vistoso buzo y botas.

En la región de Taraco, por ejemplo, originalmente la tropa de Morenos estaba formada por cuatro parejas, es decir por ocho personas dirigidas por este "Comandante".

De ahí hasta nuestros días, en el ámbito del folklore son contados los Achachis, que ya sea por la destreza en la innovación de pasos, o por su garbo y prestancia, son respetados y reconocidos a la hora de evaluar su papel en el éxito o no de una determinada Fraternidad.

Sintonizando la "Folklorísima", Radio Nacional de Bolivia, los fines de semana a partir de las seis de la mañana; en el ranking de los Comandantes más respetados y queridos, el Achachi "Saltarín", Simón Chacón, siempre se destacaba por ese su incomparable "Pasito de lujo" y ritmo saltadito recopilado del Tisku-tisku taraqueño.

Empero la Morenada está de duelo, porque ha perdido a este Achachi que se caracterizó en vida por su trato respetuoso, noble y cordial.

Una jugarreta deparada por el destino se llevó a aquel que hasta hace pocas semanas se lo viera encabezando la Comparsa de los "Maquineros" rumbo a El Tejar. Así, sin mayores explicaciones "El Saltarín" abandonó intempestivamente este mundo, comandando esta vez sus huestes hacia el Más Allá.

Simón Chacón fue un poeta que infundía fuerza y emoción al folklorista desde los primeros ensayos, cuando a partir de la puerta del Templo, saludaba con poesías alusivas a músicos, pasantes y componentes.

Comandante y amigo entrañable de los Morenos Novenantes a Colquepata, también dirigió por mucho tiempo la Morenada Comercial Eloy Salmón y muchas que le invitaban a comandar su tropa de danzarines, como la Morenada Juventud Porvenir de Taraco, entre otras.

Inquieto como él sólo, recorría varias veces la extensión de la tropa de Morenos de principio a fin, saltando, al trote, con los brazos en alto y esa alegría en el rostro tan contagiosa, aunque controlando que todos marquen a cabalidad los pasos o que por lo menos se mantengan correctamente uniformados.

En la planicie de Colquepata, Copacabana, esperaba cada 3 de Mayo a partir de las seis de la mañana a los atrasados con tres reverendos chicotazos, era la ley del Achachi, su ley; y si por algún motivo él se demoraba, impávido, no se hacía ningún problema en retomar el mando delegado a dos de sus inseparables amigos y ex luchadores profesionales: la "Momia", Alberto Zúñiga y "El Indio Jerónimo", Raymundo Zaire.

Y toda la familia le acompañaba en el recorrido: su fiel esposa, sus hijas y yernos; porque para el "Chinito" del "Saltarín", vestir de Achachi era todo un arte, desde la confección de su pito —especialmente diseñado para que encaje por entre sus dientes de vidrio—, hasta la careta, peluca y casco, a la usanza antigua, y el saco, trabajado en bordado "K’illi" taraqueño.

Ya caracterizado como Achachi, la emoción le embargaba y Simón derramaba lágrimas de alegría, de emoción. Así era él, sentimental, sencillo, cariñoso y para nada rencoroso. Será por ello que tal vez sin saberlo, poco a poco se fue despidiendo de cada uno de sus amigos, a su manera, con un beso o un abrazo imprevisto, o simplemente con un vasito de cerveza.

La mayor parte de su vida la dedicó a esta danza, por ello, en su última morada, sus amigos le rindieron homenaje cantándole sus mejores Morenadas.

"Para bailar Moreno, hay que sentir y vivir la Morenada" decía, y ojalá que aquellas palabras y aquella actitud ante la vida, hayan dejado huella a una nueva generación de folkloristas ávida por entender y valorar nuestras expresiones culturales, como fuera su deseo.

* Javier Escalier Orihuela es Folklorista

2 comentarios:

Anónimo dijo...

SIMON RAUL CHACON SANCHEZ UN GRAN PERSONAJE QUE DEDICABA TIEMPO ESPECIAL PARA REPRESENTAR AL ACHACHI SALTARIN... RESPETANDO SIEMPRE LO TRADICIONAL RETORICAMENTE HABLANDO.
PARA EL TODO DEBIA SER PERFECTO, RECUERDO QUE UN DIA ANTES DE LOS EVENTOS PROGRAMADOS EL YA TENIA TODO LISTO EN CASA, TODO PERFECTAMENTE ORDENADO Y LO MEJOR LAS GRANDIOSAS COMBINAVIONES QUE HACIA DE LOS COLORES, EL TRAJE EL CHICOTE QUE DEBIA ELEJIR, CUAL LLEVAR.... EL PITO, BUENO INFINIDAD DE COSAS.
COMO SIEMPRE ERA DE ESPERAR ELSIEMPRE SE LUCIA CON EL TRAJE DE MORENO O SU TRAJE DE TERNO PERO METICULOSAMENTE DISEÑADO A SU GUSTO POR SU SASTRE Y COLORES REALMENTE LLAMATIVOS, Y QUE DECIR DE LIS SOMBREROS CON SUS PEQUEÑOS BOTONCILLOS EN REPRESENTACION DE LUGARES UNO DE TRABAJO Y SEGUNDO DE LUGARES QUE LE GUSTABA.
EL MOMENTO QUE DEBIA SER EL ACHACHI SALTARIN LO HACIA COMO SE DICE DE CORAZON, LO HACIA PERFECTO Y LO MEJOR QUE SEBPUEDE RESCATAR ERA QUE TODOS LOS MORENOS PODIAN IGUALAR EL PASO, GRACIAS A LOS CHICOTAZOS Y PITAZOS Y PORQUE NO DECIR A LA VOZ ARDUA Y FUERTE.
EL LO VIVIA Y LE GUSTABA, BIEN POR TODOS QUE LO ESTIMAN, Y GRACIAS A TODOS POR RECORDARLO A MI PAPÁ DIMON RAUL CHACÓN SANCHEZ EL ACHACHI SALTARIN.... ATTE MAYA CHACÓN.

Anónimo dijo...

GRACIAS JAVIER ESCALIER, AUN QUE LAS LAGRIMAS LLENN MIS PUPILAS CADA VEZ QUE LO RECUERDO..... ATTE MAYA CHACÓN