Si atesora La Paz tu civismo

20 de Julio de 2007
Por: Javier Escalier Orihuela

Como queriendo mostrar al mundo entero sus mejores galas en el aniversario de la Gesta Libertaria de 1809, los majestuosos nevados paceños como el Illimani, Mururata, Huayna Potosí y hasta el Chacaltaya (nuevamente blanco gracias a la última nevada), iniciaron los festejos del departamento de La Paz a principios de mes.

Los paceños y no paceños han gozado de las bondades que ofrece este departamento desde el pasado fin de semana, aprovechado el largo descanso para saludar a la Mamita de Copacabana, visitar el Lago Titicaca —el más alto del mundo—, pasear en bote, comer una rica trucha y comprar de retorno una gigante bolsa de pasankh’allas.

Con destinos turísticos para todo gusto, la fecha ha sido propicia para gozar del clima templado que ofrece Sorata y Sapahaqui; o Coroico, Chulumani, Yanacachi e Irupana, escapando por unos días del intenso frío de invierno, practicando el turismo de “aventura” —ya sea en bicicleta o a pie— por los caminos del Inca: “El Choro” y el “Takesi”, no sin antes contemplar —de ida o vuelta— el paisaje desde “La Cumbre”.

En el altiplano, importantes centros turísticos como Sica Sica, Tiwanacu y Guaqui, cedieron ante la veneración a la Imagen de la Virgencita del Carmen, Patrona de los paceños y de las Fuerzas Armadas de Bolivia, que a su devoción se realizaron importantes fiestas, como la registrada en el municipio de Taraco, Cuna de la Morenada; “Patrimonio ancestral heredado históricamente en la institución del ‘Cabeza’ de Morenos, que existe sólo en Taraco”, como explica el investigador Edgar Nina.

Con mucho énfasis en lo ritual, los habitantes de la provincia Camacho, tierra de costumbres ancestrales y de los afamados “Sicuris de Italaque”, rindieron pleitesía a la Virgencita al ritmo de bombos, pututus, sicus y tambores. Al otro lado del departamento, en los yungas paceños, la fiesta se trasladó a Coripata.

Y en la joven ciudad de El Alto, el frío no desanimó a la hora de presenciar la impresionante Entrada folklórica de la zona 16 de Julio, —la más importante de la ciudad de El Alto— que tuvo entre sus atractivos a la Morenada más grande del mundo, la soberbia “Chacaltaya 97.16”, con cerca de 1.400 componentes (debidamente uniformados), junto a medio centenar de importantes Fraternidades.

Así se compartió el tradicional api “mezclado” acompañado de unos sabrosos buñuelos, “llauchas” o del típico “pastel” (empanada de queso), la mañana del 15 de Julio en dicha ciudad; y se vio también a otros más audaces, desayunando un vasito de cerveza “Paceña” bien helada, y un “té con té” para entrar en calor, yaaaaahhhhh.

Y es que es parte de las características de los “ch’ukutas”, sus modismos y costumbres que los delatan, aún a la hora de comer; como a media mañana, viendo o no la Entrada, el fulgor intenso del astro rey, solitario en medio del diáfano y limpio cielo azul de invierno, invitaba a comer unas picantes salteñas; y al medio día fue obligado servirse un “plato paceño”, con queso, choclo, papa, habas y abundante “llajua”, junto a otra de sus delicias culinarias: el intenso “chairo paceño”.

Participación del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (SENAPI) en el Desfile de Teas

El civismo de los paceños se puso de manifiesto en horas de la noche en el “Desfile de teas, que partiendo de la casa donde vivió Pedro Domingo Murillo, congregó la asistencia de autoridades, cívicos, trabajadores, gremiales, así como guarniciones policiales y militares de la ciudad, que ofrecieron su respeto a los protomártires de la independencia, gestores del Primer Grito Libertario en América latina.

Más tarde la tradicional Verbena Paceña, se realizó en dos lugares, cerca de la tradicional Plaza San Francisco y otra en Plaza Villarroel, donde el paceño se sirvió calientes ponches y “sucumbés”, otras se derramaron por mercados y barrios populares que festejaron a su manera esta gesta histórica, adornando sus puestos con serpentinas y farolitos, y bailando al son de orquestas y bandas de música. A la media noche todos cantaron el Himno a La Paz.

Un “fricasé” a la mañana siguiente, junto a un helado de canela se impuso para reponer las fuerzas necesarias para asistir a la Procesión de la Virgen del Carmen y el desfile militar del 16 de Julio, acto que hace 198 años fue el detonante que inició la primera toma física de nuestro territorio boliviano, gracias al heroico desempeño de un puñado de héroes, a quienes por su sacrificio, este viernes en un Cabildo que intenta reunir a más de un millón de paceños y no paceños, les honramos y reiteraremos al mundo que jamás cederemos.

Javier Escalier Orihuela es un Ch’ukuta que su Sede, NO cede

1 comentario:

Anónimo dijo...

Uff...que bella la foto de la paz, tremenda foto! me encantaria verla un poquito mas grande para ver un poco mas de los detalles, saludos