Que "La Pérez" no se pare

7 de Septiembre de 2007
Por: Javier Escalier Orihuela

“A la Pérez, a la Pérez…”, “Pérez setenta, Pérez setenta…” son algunas de las voces que han inmortalizado a este punto de encuentro de los paceños; el primero lo gritan a voz en cuello los voceadores que día a día anuncian la salida de “minibúses” desde la “Ceja de El Alto”, rumbo a la Sede de Gobierno, el segundo corresponde al estribillo pegajoso de una canción del grupo nacional de música “pop urbana” Atajo, que además tiene su contraparte de retorno que dice: “Sale Ceja, sale Ceja…”.

La Plaza Lucio Pérez Velasco, es por excelencia y por estrategia un punto neurálgico de la ciudad de La Paz, que en cierto modo ha llegado a tener vida propia. Si pudiera hablar seguro que nos contaría de glorias pasadas, de encuentros y desencuentros, así como también de sucesos que otros preferirían dejarlos en el olvido.

Si bien su característica principal hoy en día es el bullicio y el flujo comercial de sus alrededores, este sitio no fue siempre así. El comercio formal, así como el abundante “informal” de este tiempo era moderado hasta principios de los setenta, si tomamos en cuenta que la población de la ciudad de La Paz, —incluida la de El Alto— no llegaba a los 350.000 habitantes.

El espacio amplio de algunas calles se prestaba para utilizar el eje troncal como parqueo momentáneo de automóviles; en ese entendido el Alcalde Mario Mercado, —cochabambino de nacimiento y seguramente por ello, poco conocedor de las tradiciones de esta ciudad— dispuso en una ocasión que la feria de Navidad se realice en aquel sector, en el entendido que el parque automotor existente no se haría mayores problemas y circularía fácilmente por otras vías, lo cual en las circunstancias actuales sería una insensatez si se quisiera convertir hoy en día a la Avenida Montes en feria.

Tan poco tráfico vehicular habría en esta ciudad que durante el régimen dictatorial, el Alcalde popular Raúl Salmón dispuso que una de las calles de aquel sector, la Comercio, sea destinada exclusivamente para paseo peatonal, desacierto que nunca se cristalizó puesto que inmediatamente fue “loteada” con la venia de autoridades de ese entonces, testigo de ello es el busto de Don Lucio Pérez Velasco.

Por en medio de esta emblemática Plaza de historias pasaba también —hasta que alguien dispuso arbitrariamente lo contrario— la tradicional farándula del Carnaval paceño. Interminables Comparsas descendían por la “Evaristo Valle” y “Comercio” en carrozas tiradas por caballos, que más tarde se transformaron en grandes y pesados camiones, como lo atestiguan fotografías de esa época dorada, que se convertirán en único testimonio de un festejo que nunca más será el mismo.

Aquel sitio era punto de encuentro para dar inicio a los desfiles cívicos, escolares y militares que enfilaban para rendir homenaje a sus héroes hacia la Plaza Murillo; por allí se desarrollaba el traslado de restos de protomártires de la independencia; columnas de corte costumbrista y la solemne Procesión del Santo Sepulcro.

Lamentablemente esos recuerdos quedarán en sólo eso, recuerdos, porque ni el incremento de la población, ni la necesidad de contar con mayores vías para el tránsito de vehículos ha podido frenar la construcción de “tamaña pasarela” que ha tenido el poder de “tapiar” dos necesarias, como históricas vías: la Calle Comercio, y la que será otra calle peatonal —en vías de convertirse en otra feria— la Evaristo Valle.

Pasarella que ojalá, —por respeto— nadie se atreva a llamarla Lucio Pérez Velasco, sino que en escarmiento sea bautizada con el nombre de quien o quienes fueron los promotores para su construcción.

De ahora en adelante el visitante que llegue por primera vez a esta ínclita ciudad, en lugar de admirar por primera vez el “conjunto patrimonial urbano” que rodea a la Iglesia de San Francisco, se “chocará” con el “armatoste” de cemento que recordará a diario a paceños y no paceños, instituciones cívicas, comerciantes gremiales y demás colegios de “profesionales”, que en su momento no supieron impedir este daño al patrimonio de la ciudad de La Paz.

La Plaza Pérez Velasco y su entorno nunca será lo mismo porque nadie dijo nada. ¡Nadie!

* Javier Escalier Orihuela pertenece a un Consejo que debate temas culturales en “la Pérez”

Crédito de imagen: Carlos Calvimontes Rojas

1 comentario:

Epeira dijo...

Excelentes artículos. Sin embargo, estarían mejor si se diese los créditos a los autores de las ilustraciones. El que muestra la Pérez es de Carlos Calvimontes Rojas.